Funcionario de EUA estima que 80% de cocaína pasa por el Pacífico
El jefe del Comando Sur de Estados Unidos de América (EUA), Douglas Fraser, dijo ayer que grupos de narcotraficantes utilizan embarcaciones “semisumergibles” para mover cocaína por el Pacífico centroamericano. El mecanismo también es usado por narcotraficantes salvadoreños.
“Hay diferentes maneras (de transportar la droga), desde los barcos pesqueros hasta barcos rápidos. Últimamente están utilizando lo que nosotros llamamos ‘semisumergibles’, que viajan en la superficie del mar pero son muy difíciles de ver porque tienen una señal muy baja en agua. También usan otros vehículos como submarinos”, dijo el jefe militar.
De acuerdo con el funcionario, la innovación en el uso de embarcaciones se debe a un “ajuste” que las bandas de narcotraficantes han hecho para poder utilizar la región centroamericana y lograr subir droga, principalmente cocaína, desde la parte sur del continente. Un informe de inteligencia salvadoreña reveló que la banda de narcotraficantes del oriente del país conocida como Los Perrones ha recibido droga con este tipo de sumergibles (ver nota aparte).
Según Fraser, la razón por la que los narcotraficantes utilizan este tipo de embarcaciones se debe a que la mayor parte de la cocaína que llega al consumo estadounidense, desde Suramérica, es por la vía marítima.
“Nuestro enfoque ha sido en el ambiente marítimo. El 80% de la droga que sale de Suramérica, la cocaína que sale, lo hace por la ruta marítima y no por aire”, expresó el jefe del Comando Sur de EUA.
Estas declaraciones las dio Fraser después de inaugurar la Conferencia de Seguridad Centroamericana 2012, que este año se celebra en El Salvador. En el evento también estuvo el jefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES), César Adonay Acosta Bonilla.
En el encuentro participan los comandantes y jefes de las Fuerzas Armadas, ministros de Seguridad, agregados de Defensa, observadores e invitados de organismos regionales de los países: Belice, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, México, Panamá y República Dominicana.
“Nuestro objetivo primordial como región es crear una red de cooperación que sea mucho más fuerte que cualquier estructura criminal, fortalecer los esfuerzos conjuntos que nos permitan interrumpir y desmantelar las operaciones que apoyan en tráfico ilícito en nuestro hemisferio”, dijo el funcionario de Estados Unidos.
Submarinos incautados
Ayer no fue la primera vez que Fraser hablaba de la utilización de los sumergibles para transportar droga. El 23 de marzo de este año, Fraser habló en un evento en el Woodrow Wilson International Center for Scholars, en Washington. Ahí el funcionario dijo que los narcosubmarinos están capacitados para transportar más de 10 toneladas de cocaína, que en el mercado estadounidense pueden valer hasta $250 millones.
Las embarcaciones están construidas con fibra de vidrio y pueden medir 30 metros de eslora (largo) por tres o cuatro de ancho. Según el informe que elabora el Departamento de Estado sobre el control internacional de narcóticos, los submarinos pueden viajar hasta 2,000 millas antes de repostar. Estados Unidos estima que, cada año, más de 60 submarinos mueven 300 toneladas de cocaína. La mayoría sale, de acuerdo con el informe, de las costas del Pacífico de Ecuador y Colombia. Desde ahí bordean la costa Pacífica, pasando por Centroamérica. En El Salvador, según informes de inteligencia nacionales, también se desembarca cocaína.
Un submarino con capacidad para transportar hasta 12 toneladas de cocaína fue incautado el 6 de julio de 2010 en Ecuador. De acuerdo con las autoridades, el sumergible debía hacer su primer viaje hacia México desde la costa de Ecuador, donde fue incautado en una operación en la que participó la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).
Un año después fue localizada una embarcación con similares características a la incautada en Ecuador. El 13 de julio de 2011, un submarino que transportaba siete toneladas de cocaína fue hundido por sus mismos tripulantes en la costa hondureña, específicamente en la zona de La Mosquitia.
Según las autoridades de Honduras, el sumergible fue detectado transportando droga, con cinco tripulantes a bordo: un hondureño y el resto colombianos.
Tres meses después de haber sido incautado por las autoridades hondureñas, el narcosubmarino fue puesto en la superficie por personal de la Naval de las Fuerzas Armadas con ayuda de Estados Unidos y Canadá.