Crédito foto: Presidencia de El Salvador
El nombramiento de David Munguía Payés provocó aplausos y críticas, incluso dentro del oficialismo. Es el primer uniformado en ocupar el cargo desde la firma de los Acuerdos de Paz
"David Munguía Payés es un hombre de mi mayor confianza, un militar en situación de retiro que ha merecido un reconocimiento de la sociedad civil por su desempeño en la Fuerza Armada durante los dos años y medio que tiene mi mandato", afirmó residente izquierdista Mauricio Funes.
Munguía, considerado un militar moderado y desligado a crímenes de guerra, fue nombrado en el cargo luego de la no esclarecida renuncia de Manuel Melgar, un ex guerrillero de una de las organizaciones que conformaron el ahora gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en la guerra.
Pese a la insistencia del mandatario en reconocer "su profunda convicción" democrática, los críticos aseguran que su designación vulnera la Constitución y los Acuerdos de Paz.
Críticas y aplausos
El conflicto armado entre el Ejército, que estuvo financiado por Estados Unidos, y el FMLN dejó un saldo de 75 mil muertos y 8 mil desaparecidos. Muchos de estos casos fueron atribuidos a las fuerzas armadas, según dijo en 1993 una comisión de la verdad.
"La designación de un militar es, sin duda alguna, una vulneración a la Constitución de la república y más aún al espíritu de la desmilitarización que está previsto en los Acuerdos de Paz", cuestionó el procurador adjunto de derechos humanos, Salvador Menéndez.
En el mismo sentido, miembros del oficialista FMLN rechazaron el nombramiento del General y habían pedido al mandatario que al frente del cargo se mantuviera un civil.
Mientras tanto, grupos conservadores de derecha aplaudieron el nombramiento de Munguía ya que consideran que aplicará mano dura a los delincuentes.
El Salvador, que ocupa segundo lugar después de Honduras entre los países con lamayor tasa de homicidios según Naciones Unidas, atraviesa una ola de violencia que provoca 12 muertes diarias en promedio atribuidas a las pandillas que a menudo operan bajo las órdenes de los cárteles mexicanos.
Funes salió al paso de las críticas y dijo que "nadie con buena intención piense que este nombramiento podría implicar una militarización de la seguridad pública ni tampoco un retroceso en cuanto al espíritu de los Acuerdos de Paz".
Munguía, tanto, afirmó: "Me comprometo a respetar la Constitución, los principios democráticos, los derechos humanos y conducir la seguridad pública con el carácter civilista, tal como lo establece la Constitución y priva en los Acuerdos de Paz".
Fuente: Reuters










